El oro ha sido durante siglos un símbolo de inversión conservadora, que aporta estabilidad financiera y funciona como un refugio seguro en tiempos de incertidumbre. Ya sea que se trate de monedas y lingotes de oro, o de formas de inversión cada vez más populares, como los ETF sobre oro, las acciones de empresas mineras o los CFD, el oro sigue siendo una opción atractiva para los inversionistas que buscan estabilidad en el mundo turbulento actual.
Formas de invertir en oro
El oro de inversión puede comprarse de distintas maneras, y cada una tiene sus ventajas y desventajas. Antes de analizar con más detalle los riesgos, repasemos brevemente y resumamos las opciones para invertir en oro.
Oro físico
Puede comprar oro en forma de lingotes o monedas de inversión. Así puede, literalmente, tocar su inversión. Esta forma de invertir en oro es popular sobre todo entre las personas que prefieren reservas tangibles y quieren mantener el control directo sobre su patrimonio.
ETF sobre oro
Los ETF, o Exchange Traded Funds, fondos cotizados en bolsa, siguen el precio del oro al comprarlo activamente para sus accionistas. Así le permiten invertir en oro sin tener que encargarse, por ejemplo, del transporte o almacenamiento de su oro físico.
Acciones de empresas mineras
Las acciones de grandes empresas mineras que cotizan en bolsas estadounidenses, como Barrick Gold o Newmont Corporation, también siguen el precio del oro. En términos generales, suelen reaccionar a sus movimientos como si fueran un ETF sobre oro. Sin embargo, en algunos casos también depende de cómo le vaya a la empresa concreta. Qué ganancias tiene, si sufrió alguna interrupción operativa y otros factores similares. Por lo tanto, no siempre se mueve 1:1 con el oro. Pero, de nuevo, se elimina cualquier obligación de almacenar oro en algún lugar.
CFD sobre oro
Un CFD, o Contract for Difference, es decir, un contrato por diferencia, es básicamente un producto financiero del bróker con el que usted invierte. Gracias a este CFD, puede invertir en oro y el CFD sigue su precio. Nuevamente, no tiene que mantener el oro físicamente.
Riesgos de invertir en oro
Muchos inversionistas consideran el oro como una especie de refugio financiero seguro durante crisis financieras o sociales, como una guerra, el desempleo y situaciones similares. Sin embargo, invertir en oro también tiene sus riesgos, que analizaremos con más detalle.
Volatilidad del precio del oro
El oro se percibe, en general, como una inversión relativamente estable. No obstante, en determinados periodos su precio puede ser sorprendentemente volátil en el corto plazo, es decir, puede subir y bajar con fuerza. Por ejemplo, durante una crisis, el precio del oro suele impulsarse hasta un nuevo ATH (All-Time High), es decir, nuevos máximos históricos. Pero una vez que la situación en los mercados se calma, el precio puede caer de forma pronunciada.
Por ejemplo, en 2020 el precio del oro subió durante la mayor parte del tiempo. Se puede decir que a lo largo de todo el año registró un crecimiento gradual. Si usted hubiera invertido sus recursos en oro en el máximo local de agosto de 2020, durante los siguientes 4 meses el precio del oro habría caído aproximadamente entre 10-15 %. Y habría estado en pérdida. Pero si hubiera mantenido la inversión, al día de hoy incluso el oro comprado en aquel máximo se habría revalorizado varias decenas de puntos porcentuales. Así que, dicho de forma simple, la volatilidad es traicionera en el corto plazo. Pero a largo plazo puede compensarse manteniendo la posición o comprando de manera periódica.
Liquidez
En el caso del oro físico, en algunas situaciones puede ser difícil venderlo rápidamente al precio actual de mercado. Si, por ejemplo, usted posee un lingote de oro y necesita efectivo, es posible que no encuentre un comprador dispuesto a pagar ese precio de mercado. Y si vende el oro a través de algún servicio, por ejemplo mediante un bróker de oro físico, este suele aplicar una cierta prima para ese tipo de venta.
Por experiencia práctica sé que, aunque el trato de los brókeres de oro físico suele ser correcto y transparente, el precio al vender o comprar oro físico normalmente es entre 5-10 % más bajo o más alto que el precio de mercado, respectivamente, según si usted vende o compra.
Comisiones y custodia
Mantener oro físico implica, entre otras cosas, costos por su almacenamiento seguro. Esto, claro, si usted no quiere tener su oro en casa, en un cajón del clóset junto a los calcetines. Por lo general, se deja el oro en una caja de seguridad en un banco o con otro operador confiable.
Según la experiencia práctica, los ETF sobre oro suelen tener costos anuales de alrededor de 0,4 % al año. En el caso del almacenamiento físico, el porcentaje concreto depende de la relación entre el costo de la custodia y el valor de su oro. Dicho de otro modo, esto se debe a que usted paga por la custodia, por la caja de seguridad, etc. Normalmente paga un monto fijo, es decir, la misma cantidad sin importar si tiene guardado un lingote o decenas de lingotes.
Riesgo cambiario
Al invertir en oro en una moneda extranjera, con mayor frecuencia en dólares estadounidenses, es importante considerar el riesgo cambiario. Los cambios en el tipo de cambio entre el dólar y el peso mexicano pueden influir de manera significativa en el valor en pesos de su inversión. Incluso si el precio del oro en dólares sube, una depreciación del dólar puede reducir o eliminar por completo esa ganancia en pesos. Por eso, para el inversionista es clave seguir no solo la evolución del precio del oro, sino también los movimientos del tipo de cambio, que tienen un impacto directo en el rendimiento total.
Factores psicológicos
Invertir en oro muchas veces va de la mano con las emociones del inversionista. Es fácil dejarse llevar por el pánico generalizado o, por el contrario, por la “fiebre del oro”, lo que puede llevar a decisiones poco meditadas. También se habla con frecuencia del llamado FOMO, Fear of Missing Out. Es decir, el miedo a quedarse fuera. A que se le escape una buena inversión. Pero a menudo ocurre que se compra justo en el máximo del precio.
Por eso, tenga cuidado. Yo también, al principio, invertí en oro como reacción a la presión mediática. Es decir, en función de las noticias de los medios. Más adelante, como inversionista de largo plazo, entendí que es necesario planificar las compras de forma prolongada y consciente. No desesperarse ante las caídas y, por el contrario, aprovechar para comprar más.
Resumen: ¿el oro es una buena inversión?
Si el oro es una buena inversión puede variar según sus expectativas y objetivos concretos al invertir. Desde mi punto de vista, se observa que el oro sigue creciendo en el largo plazo. En los últimos años, de forma extrema. Pero si a usted no le interesa el trading, sino precisamente mantenerlo a largo plazo, entonces, desde un punto de vista puramente estadístico, no cometerá un error si compra oro y lo conserva.
Por mi propia experiencia, puedo decir que invertir en oro me ayudó a mantener el valor de mis recursos a largo plazo, especialmente en periodos de mayor inflación. Por supuesto, yo también atravesé distintas fases de evolución del mercado a lo largo de los años, en las que el precio del oro fluctuó, y por eso sé lo importante que son la paciencia y la preparación ante las variaciones.
Si busca protección de largo plazo frente a la inflación o diversificación de cartera, el oro puede ser una muy buena opción para usted. De mis propias experiencias se desprende que, precisamente en periodos de incertidumbre económica, el oro puede cumplir bien su función de “refugio seguro”. Sin embargo, es importante tener presente que invertir en oro también implica riesgos específicos que pueden no ser evidentes a primera vista. Hemos descrito estos riesgos con más detalle en este artículo.
Recomiendo a toda persona que esté considerando invertir en oro que piense con detenimiento cuál es su verdadero objetivo de inversión. Sé lo fundamental que es elegir una forma de inversión que se ajuste mejor a sus necesidades y a su tolerancia al riesgo. Durante los últimos cinco años aprendí que la clave del éxito es la paciencia, mantenerse bien informado y estar preparado para enfrentar incluso movimientos adversos del mercado. Antes de entrar al oro, le recomiendo familiarizarse lo más posible con las distintas formas de mantenerlo e invertir en él, y sobre todo comprender sus riesgos.


